Native
Hay locuras maravillosas y Native es una de ellas. Porque lo tiene absolutamente todo: una ubicación mágica colgada sobre el mar en la bellísima villa de Lastres, y una cocina libre, fresca y endiabladamente divertida que no se parece a nada, basada en el encanto de los fermentos caseros, ingeniosos juegos de texturas y platos desbordantes de color. Todo orquestado bajo un caos preciosista donde la técnica francesa se alía con la fuerza salvaje del producto del Cantábrico y una bodega de vinos naturales insólitos y realmente sorprendente. Todo ello convierte regalar Native en la sorpresa del año si quieres tener un detalle de esos que buscan autenticidad, alma y por supuesto, una calidad gastronómica a la altura de los mejores restaurantes del Principado.



